LA BIBLIOTECA HUMANA LLEVA SUS HISTORIAS DE VIDA AL FESTIVAL CONCÉNTRICO: UN MAPA DE ENCUENTROS IMPROBABLES EN EL ESPACIO PÚBLICO.

Las bibliotecas son, por definición, espacios donde se custodia la memoria de la humanidad y se garantiza el acceso democrático al conocimiento. Sin embargo, en la ciudad de Logroño existe una biblioteca que no se lee, sino que se escucha. Una cuyos fondos no son de papel, sino de carne y hueso. Se trata de la Biblioteca Humana. Una iniciativa de la estrategia municipal Logroño Intercultural, que utiliza los relatos de vida como herramienta para fomentar la convivencia y entendimiento entre personas de diferentes orígenes, culturas y experiencias vitales.

La pasada tarde del 18 de junio, la instalación “Shade, Breeze, Cooling” del Festival Concéntrico se convirtió en uno de estos espacios para el encuentro, la escucha y el diálogo. Vecinos y vecinas de la ciudad que comparten fragmentos de sus historias personales con quienes desean escucharlas. Cada una de estas narraciones constituye una oportunidad para acercarse a realidades distintas, descubrir experiencias de vida diversas y cuestionar estereotipos y prejuicios, que a menudo condicionan la forma en que nos relacionamos con quienes percibimos como diferentes.

En esta ocasión, el festival de arquitectura permitió trasladar este proyecto a un espacio singular de la ciudad, generando un entorno propicio para los llamados “encuentros improbables”: conversaciones entre personas que probablemente no habrían coincidido en su vida cotidiana, pero que encuentran en la escucha un punto de conexión y aprendizaje mutuo.

Mientras el festival invita a repensar la ciudad y sus espacios a través de la arquitectura, el diseño y la cultura. La Biblioteca Humana propone mirar también a quienes la habitan, poniendo en el centro las experiencias, los recuerdos y las vivencias que conforman la identidad colectiva de Logroño.

Cada historia compartida durante la jornada fue un ejercicio de generosidad y valentía por parte de los libros humanos, y una invitación para el público a escuchar desde la curiosidad, el respeto y la empatía. Porque conocer a otras personas, descubrir aquello que nos une y comprender eso que nos diferencia sigue siendo una de las mejores formas de construir una convivencia basada en el respeto, el reconocimiento de la diversidad y la interacción positiva entre vecinos y vecinas.